Cómo descongelar marisco de la forma más segura.

Con las fiestas navideñas, el marisco comienza a agotarse en nuestras tiendas de confianza ya que es tradición el consumo de platillos relacionados con él en todos nuestros banquetes familiares.

La opción más cómoda es siempre comprarlo congelado ya que de esta manera, podemos planificar no solo nuestra compra, también nuestropresupuesto y la organización de los banquetes a servir con mucha más antelación, asegurándonos la máxima frescura.

No obstante una de las preguntas que quizá más nos hacemos se trata sobre cómo descongelarlo, ya que la manipulación de todo marisco (fresco o congelado) debe hacerse siempre dentro de unos límites de seguridad e higiene muy específicos para evitar intoxicaciones.

El primer paso y como siempre el más importante es asegurarnos de que los utensilios que vamos a utilizar para su manipulaciónestán perfectamente limpios, y con ello nos referimos a las superficies dóndese vayan a colocar, los cuchillos, paños, ollas y por supuesto nuestras manosque deben haber sido perfectamente lavadas con agua y jabón.

Si compras el marisco fresco, debes saber que ha de ser congelado durante al menos 24 horas, por eso, siempre es mejor comprar marisco ultracongelado ya que de este modo podrás estar totalmente seguro de que los alimentos están perfectamente conservados.

No obstante debemos recordarte que es de vital importancia no romper la cadena de frío , por lo que siempre debes añadir estos artículos a tu carrito los últimos y deben ser guardados en el congelador losprimeros, o puedes pedir que te los lleven a casa para que de este modo, el transporte no afecte en absoluto a su estado.

Llega el momento de consumirlo y queremos descongelarlo, ¿Cómo hacerlo?

Tenemos que tener en cuenta si tiene cáscara o no y si está crudo o cocido.

Si nuestro alimento tiene cáscara y está crudo, recomendamos sumergirlo unos minutos en agua fría y tras esto, ponerlo a escurrir en una rejilla sobre un plato o bandeja para que el agua sobrante vaya cayendo.

Si no tiene cáscara o está cocido, lo mejor es dejarlo también sobre una rejilla, pero en este caso en la nevera. Es importante que el agua de descongelar, no toque el producto ya que podría contener bacterias.

Por último, siempre comprobar si el estado del marisco es óptimo y si se ha descongelado completamente, ya que si no es así, puede darnos problemas al cocinarlos. Si tiene buen color, sabe bien y huele bien, probablemente significa que está en perfecto estado, pero si tienes alguna duda, te recomendamos que no lo consumas.