La seguridad alimentaria en los colegios

Los comedores escolares son una de las preocupaciones que se pueden tener si contamos con un pequeño en la familia que debe comer en ellos. Sin duda, la seguridad alimentaria es uno de los puntos que más preocupan. Asegurarnos de que no exista ningún tipo de elemento que no sea dañino lo garantiza una serie de normativas.

Los controles de higiene y alimentarios a los que se ve sometido este tipo de recintos son muy exigentes, todos ellos con el fin de proteger a los pequeños de cualquier tipo de incidencia alimentaria.
Unas normas básicas en cualquier comedor

Existe una serie de reglas en cuanto a la conservación de los alimentos que indican que se deben almacenar en los lugares idóneos para ellos.

Es decir, una serie de productos como los congelados, los cuales son muy recomendables. Y es que, con ese proceso se eliminan un gran número de elementos potencialmente dañinos. Deben permanecer en el congelador. Mientras, los refrigerados permanecerán en las cámaras.

Lavarse las manos con frecuencia por parte del personal no solo es una recomendación, también una imposición. Con ello se previene el traspaso de elementos de un tipo de alimentos a otro. La limpieza también se extiende a las diferentes superficies de trabajo.

Los alimentos deben conservarse de manera acorde a las indicaciones del distribuidor con el fin de evitar que se pongan en mal estado. Seguir las recetas de cocina
es otra de las obligaciones para darle a todos los productos el tratamiento adecuado.
La seguridad de los alimentos

Las pautas que se marcan a la hora de manipular los alimentos son importantes para evitar males mayores a los más pequeños.
Conocer la trazabilidad del producto y el transporte de alimentos congelados

El concepto de la trazabilidad es tener el conocimiento de todos los pasos que da un producto desde su origen al momento de su consumo. Esto implica tener un control total del producto al ir perfectamente identificado y acorde a las normas de seguridad de los alimentos.

Los productos congelados cuentan con un gran control mediante este mecanismo. Esto se debe a que apenas se manipula el producto, reduciendo así los riesgos de que la cadena se haya roto en algún momento.

Uno de sus puntos claves es el momento del transporte. La cadena de frío es donde sufre más. Esto se debe a que si no se lleva en camiones de refrigeración que mantengan la temperatura de las cámaras donde se almacena, se pueden ver dañados.

Contar con<strong> referentes del sector como Disanfrío
</strong>nos permite asegurar tanto la trazabilidad como el transporte de productos congelados. De esta manera, se mantienen sus nutrientes, propiedades y ventajas, que son inherentes en este tipo de productos.
La nutrición en los colegios

Otro de los puntos importantes es el diseño de un menú sano y equilibrado. Esta es una de las exigencias cada vez más al alza tanto por la parte de los padres como de la administración. Contar con productos de calidad y ricos en nutrientes como el pescado
se convierte en algo clave para el correcto crecimiento de los pequeños.

También debemos tener en cuenta los posibles casos de alergias alimentarias que se puedan dar. Para ello es importante conocerlas de antemano por el responsable de elaboración del menú para que pueda elaborar uno alternativo evitando ese tipo de alimentos.
Los congelados de calidad son claves en las recetas de cocina en un comedor

Los alimentos congelados aportan un gran número de ventajas a la hora de estar implantados en un comedor
. Cuentan con una menor manipulación, una mejor conservación de los nutrientes y una mayor facilidad de conservación. Todo ello conlleva a mejorar la seguridad alimentaria.