¿Pueden mis hijos comer marisco?

Llegan las fechas festivas y con ellas las innumerables comidas familiares en las que nuestros pequeños pueden sentir curiosidad porlos platos con marisco, pero ¿pueden comerlo?, sin duda es una de las preguntas más frecuentes en lo que concierne a la alimentación de infantes, precisamente por ser éste uno de los alimentos que más alergias provoca.

Debemos siempre contar con la opinión de un profesional enprimer lugar, no obstante, el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, comenta que es a partirde que nuestro pequeño cumpla un año, cuando los niños pueden tomar los mismosalimentos que sus padres, a excepción de comidas picantes y bebidas gasificadasque contengan cafeína o cualquier otro excitante.

Si decidimos dejarles probar el marisco, especialmente si espor primera vez, debemos prestar atención a su reacción en caso de posibles alergias, y tener mucha precaución si existen antecedentes de ello en la familia ya que podrían haber sido heredados.

¿Y qué pasa con la controversia del mercurio y las alergias?

Ya sabemos que existen mariscos y moluscos que contienen mayor concentración de mercurio que otros (caballa, pez espada, bogavante…) yen estos casos, podemos ofrecerles a nuestros pequeños otras opciones igual de deliciosas como langostinos, mejillones, camarones, almejas…  ya que como la AECOSANdefiende, existen múltiples beneficios  nutricionales al consumir pescados y mariscos.

Otro de los puntos que quizá te preocupen sea una posible reacción alérgica, pero debes saber que aunque estos alimentos sean algunos de los más comunes, según la Academia Americana de Pediatría (AAP), no existen indicios de que retrasar la ingesta de estos alimentos en la dietade los niños, influya de alguna manera en el desarrollo (o no desarrollo) de alergiasalimentarias, es más, la AcademiaAmericana de Asma e Inmunología insiste en no retrasar la ingesta dealimentos potencialmente alérgenos, ya que ello, como ya hemos comentado, noreduce el riesgo de padecer alergias en un futuro.

 Aunque de nuevo sugieren que se reduzca la ingesta de aquellos peces, moluscos o mariscos de mayor tamaño por su concentración de mercurio.  

En definitiva, no podemos estar seguros de qué alimentos pueden ser alérgenos para nuestros pequeños, pero el marisco, servido con precaución y dentro de los límites de ingesta recomendados para su edad y peso, no tiene por qué ser perjudicial para su salud.