Albóndigas caseras

Ingredientes

  • 2 Cebollas
  • 2 Zanahorias
  • 2 cabezas de Ajo
  • 1 cucharilla de Harina
  • 1/2 vaso de Vino
  • 200 gramos de Pan rallado
  • 3 rebanaddas de Pan de molde sin corteza
  • 800 gramos de Carne picada de ternera
  • 1 clara de Huevo

Modo de preparación

En un bol, coloca la carne picada y agrega los ajos bien picaditos. Si le vas a poner perejil, añádelo ahora bien picado. Casca los huevos y colócalos dentro del bol, Añade la leche, la mitad del pan rallado y la sal correspondiente. Mezcla bien hasta que el pan quede bien empapado. Acaba de añadir el pan restante y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar durante 30 minutos para que se reparta bien la humedad por toda la masa.

Coloca harina en un plato y con la ayuda de dos cucharas o con las manos, forma bolitas de masa a tu gusto. Pásalas por la harina y dales forma redonda con las manos. Fríe las albóndigas en abundante aceite a temperatura media. Yo suelo hacerlo en freidora y sirvo raciones de 5 albóndigas de carne por persona. Cuando se doren, pasamos a terminar el plato con la salsa de tomate.

Preparación de las albóndigas

En una cazuela, coloca dos cucharadas de salsa de tomate por persona y añade un vaso de agua. Agrégale un poco de pastilla de concentrado de caldo. Deja reducir todo a fuego lento unos diez minutos y mientras preparas unas patatas fritas. Cuando haya espesado el tomate (la harina de rebozar las albóndigas espesa la salsa) ya puedes apagar el fuego.

Para servir, coloca las albóndigas en una cazuela de barro o una bandeja y encima le repartes las patatas fritas. Y ahora sólo queda prepararte para triunfar!!!

Trucos y consejos para la congelación

Cuando quieras preparar albóndigas en cantidad para guardar, puedes colocarlas en una bandeja, separadas entre sí, con una base de film de cocina y guardarlas en el congelardor.Una vez congeladas, las colocas en bolsas y podrás sacar cada vez las unidades que necesites. Se pueden cocinar sin descongelar.

Aunque este método de congelación que te acabo de contar es el más tradicional, yo primero las frío y, una vez frías, las intruduzco en una o varias bolsas en el congelador. Cuando las voy a preparar, tomo la cantidad que ncesito y, sin descongelar, las añado directamente a la salsa que les preparo.  Si lo prefieres, puedes congelarlas en fiambreras con la salsa ya hecha, pero no congeles las patatas porque no quedan bien. Así que las patatas, mejor recién hechas.